Prenda acento, para darle una marca personal a un look

Las claves para aprovechar al máximo este recurso que realza y puede darle más fuerza a un look.

 

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Muchos de los looks que NO pasan inadvertidos y quedan grabados en la memoria fashionista tienen un elemento diferenciador: el uso de una prenda acento.

¿De qué se trata este recurso? Ni más ni menos que de la incorporación de un ítem que se destaque y le dé una vueltita a un conjunto, realce un equipo básico o haga que la mirada del otro se centre justo donde buscamos y queremos.

Hay muchas opciones que cumplen esta misión. Una camisa extra large o un kimono hasta los pies, una chaqueta de una textura arreglada o con un estampado único, un pañuelo de un tono llamativo, un abrigo de cuero con una tipología moderna, un top con transparencias, un pant baggie o una falda ancha, son buenas alternativas.

El requisito es que contrasten o complementen el resto de la vestimenta. Por lo general, prendas básicas o neutras, que piden una cuota adicional de diseño y creatividad.

Sus ventajas

Las razones para implementar la prenda acento son variadas. Estas son algunas de ellas.

-      Aportan personalidad a la forma de vestir.

-      Permiten mostrar y remarcar una determinada impronta.

-      Pueden generar el pie para una conversación. (ideal para fomentar ciertos acercamientos…)

-      Suman originalidad y brindan la posibilidad de mostrarse como alguien que se anima a más con respecto a su imagen. Lo cual puede ser leído como un signo de mayor confianza o seguridad personal. Porque, desde ya, no generará el mismo impacto llegar a una reunión de trabajo con un trajecito negro (ya de escribirlo me resulta aburrido… no te parece?), que quebrar esa monotonía con una última prenda en un tono shocking.

-      Maximizan los equipos. Un ejemplo: el mismo conjunto de pantalón y un top en tono neutro se verá totalmente diferente con una campera con brillos o con una chaqueta de cuero de color, tan de moda este año.

-      Permiten resolver rápidamente varias opciones de vestuario. Esto puede ser una salvación para alguien con una agenda cargada de eventos y presentaciones y que necesita tener a mano conjuntos muy diferentes entre sí.

Incorporan una dosis de tendencia (si los elegís bien, claro está).  

Fórmulas de uso

Para elegirlas con éxito, existen varias cuestiones fundamentales.

-      Una de ellas será aplicarlas sobre la zona del cuerpo que la persona perciba como punto fuerte o quiera resaltar. Aunque sea más fácil pensarlas para el tren superior; un pantalón o una falda llamativos pueden cumplir a la perfección este rol. 

-      También pueden seleccionarse de acuerdo a la ocasión. Para la noche, algo de brillo, piel sintética o un diseño más sexy serán propuestas acertadas; y si se busca renovar los outfits corporativos o laborales sin salir de lo establecido, la incorporación del color será bienvenida.

-      Los ítems de temporada son otra brújula posible. La selección 2018: tapados oversized, camperas metalizadas, jeans con piedras o perlas bordadas, baggies de cuero, boinas o sombreros.

 

La idea, en cualquier caso, es que la prenda acento tenga la jerarquía de un accesorio, que sirva como un detalle o un punto de atención disruptivo.

 

Tendencias que vienen, siguen o se van: para guardar o comprar con acierto

Los ítems que conviene tener en la mira en el momento del cambio de guardarropas o para elegir una prenda larga duración.

Los imprescindibles de este otoño invierno serán los abrigos XL, el calzado cómodo, y las líneas deportivas. Yo me prendo en todas!  ph: Pinterest

Los imprescindibles de este otoño invierno serán los abrigos XL, el calzado cómodo, y las líneas deportivas. Yo me prendo en todas!

ph: Pinterest

 

Una prenda o un accesorio con diseño clásico -de buena calidad y que, además, nos haga sentir a gusto y nos permita resolver el vestuario en distintas ocasiones- merece ser conservada de una temporada a otra y considerada para el “sí” a una compra.

Pero estas no son las únicas candidatas a integrar el plantel estable del guardarropa. Algunas tendencias tienen aspiraciones a una larga permanencia y hay modas estrenadas afuera que cuentan con las apuestas a favor para desembarcar acá en los próximos meses.

 

¿Cuáles son estas opciones?  En esta nota te doy mis sugerencias.

 

Lo que sigue

Colores metalizados. Plateados, cobrizos, o en tonos shocking, dan el detalle innovador en 2018 y prometen seguir en la misma línea el año próximo. La diferencia: además de llevarse con el resto del outfit liso y en la paleta de los neutros el año próximo se verán con otras estampas.

Zapatillas para looks urbanos. Los modelos en blanco y líneas depuradas compartirán el protagonismo con las ugly sneakers -de suela inyectada y bien deportivas. La propuesta es usarlas con faldas midi, pantalones rayados, Príncipe de Gales y hasta con tailleurs.

Estampados clásicos. El Príncipe de Gales, el cuadrillé y los escoceses salieron del olvido y prometen mantenerse vigentes. La clave de este revival es quitarles la imagen demasiado seria y acartonada. La superposición de varios motivos (siempre que lleven los mismos colores), las prendas con tipologías que salgan de lo típico y la dupla con opciones informales serán buenas guías para lograrlo.

Jean + Jean. El total denim sigue vigente. Con prendas en distintos lavados y otras con recortes en otra textura.

 

Lo que viene

  •  El pelo y el makeup ochentosos. Los peinados con extra volumen y jopos junto con los labios en colores intensos, ojos con mucha máscara de pestañas y sombreados marcados serán parte de los próximos looks.
  • Todo XL. La onda Uniqlo –con las camperas soft, ultra livianas y al cuerpo- quedará en el olvido y le dejará el paso a sus opuestos: los abrigos y tapados oversized. El secreto para un buen equilibrio: llevarlos con el resto de las prendas más ceñidas y entalladas.
  • Todo con hombreras. Otro revival de los 80, aunque con una estética más sutil y delicada. Estarán presentes en blazers, suéters y remeras. La ventaja: ayudan a disimular los hombros caídos o la espalda muy angosta.

Lo que se va

-      Los collares grandes a la base y los chokers o gargantillas. (los cambiamos por aros grandes)

-      Las bocas brillantes (volvemos a los tonos mates)

-      Las carteras inmensas y sin forma.

-       Las plataformas y el taco chino.

 

A la hora de hacer el cambio de la ropa de temporada recordá este check list y guardá solo aquello que sabés que vas a aprovechar el año que viene. El resto...bye bye!

Mitos y conceptos que van en contra de una imagen laboral positiva.  

Lograr un buen look laboral tiene sus secretos y muchas veces, por más esmero y tiempo de producción, el resultado no queda a la altura de las circunstancias y se desaprovecha una oportunidad valiosa para proyectar una marca personal positiva e impactante.   

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Una de las razones posibles de esto: tomar como verdades absolutas ideas ya descartadas o suposiciones erradas.

Para que no suceda, en esta nota te cuento cinco mitos muy instalados que conviene dejar de lado y te doy algunos tips para hacer una elección mucho más favorecedora.

1.  El negro siempre queda bien

Es cierto: asegura formalidad, brinda una cuota de elegancia y tiene su costado versátil. Además, si el color se nota pleno –sin un dejo desteñido o arratonado- disimulará una prenda con un corte no tan impecable o de calidad dudosa.

De todas maneras, no por estos atributos, tiene  vía libre ilimitada. En algunas situaciones, un outfit de este tono o la costumbre de vestir siempre en total black puede estar asociado con la falta de creatividad, poca preocupación por el cuidado personal y hasta inferir un estado de ánimo negativo. Por otro parte, a las mujeres con la piel muy pálida o el pelo rubio ceniza las hará ver muy deslucidas.

Otro punto es que, contrariamente a lo que se cree, no va bien con todos los colores. Conjuga perfecto con blanco, rojo o amarillo, y queda súper elegante con azul Klein, marrón rojizo y suela. En cambio, no forma una buena dupla con los pasteles y grises.

Entonces, ¿cuál es la regla para acertar? Reservarlo para ambientes formales y para la noche.

Las opciones para reemplazarlo: el carbón, el borgoña, el azul marino o Francia y el marrón suela. Son alternativas más descontracturadas y al mismo tiempo, adecuadas para el mundo corporate.

2. El trajecito no pierde vigencia

La realidad es que los códigos de vestimenta cambiaron y ya no hace falta llevar una prenda tan formal y acartonada. Las tipologías clásicas, por otra parte, pueden dar una estética rígida, aburrida o desactualizada.

Los sustitutos más actuales: las chaquetas sin solapas y los blazers oversized. También pueden resultar apropiadas las faldas midi, los pantalones tiro alto o las polleras tubo combinadas con remeras sueltas o los vestidos a la pantorrilla.

3.  Mejor pecar de clásica que de muy jugada. Cada ámbito de trabajo tiene sus reglas y en ciertos espacios la formalidad absoluta puede estar ausente. Por eso, un estilo neutro o net no necesariamente serán buenas opciones. Algunos ejemplos: en una agencia de publicidad, una consultora de relaciones públicas o una empresa relacionada con el diseño o la moda, un poco de excentricidad estará bien visto. Mientras que en un marco más tradicional, como un estudio de abogados o un entorno político, las prendas de temporada o más sexy no serán adecuadas.

La clave para lograr el equilibrio justo: armar los outfits de acuerdo a las características de determinado lugar que conjuguen un poco de ambos mundos.

4.   Pensar que todo vale en la vestimenta para la oficina

Nadie puede negarlo: las corporaciones son cada vez más informales y la ropa, mucho más flexible. Pero esto no implica que todas las prendas del guardarropa sean todoterreno.

Si de todas maneras se busca un perfil casual, una estrategia conveniente será elegir únicamente un ítem de moda dentro del conjunto. Algunas combinaciones: un jean con roturas y zapatos más formales o de taco; o una remera de algodón básica con un pantalón o falda de una tela con buena caída o brillosa.

Los “no” rotundos: a las prendas que son aptas para la noche, demasiado ajustadas, con transparencias o que dejan ver la ropa interior, las musculosas, los tacos muy altos y el maquillaje estridente.

5.  Pensar que los looks laborales tienen que ser poco personales. 

La vestimenta es un poderoso elemento de comunicación no verbal. Entonces, ¿por qué desaprovechar este mensaje?  

¿Cuáles son los detalles para potenciar un sello personal único? Los accesorios, la forma de llevar el pelo, las combinaciones únicas de colores o aquellas particularidades que al usarlas con frecuencia definan un estilo.

Una pregunta que ayudará a encontrar un rumbo: ¿Qué querés que recuerden o digan de vos cuando ya no estés en la sala?

Diseños a rayas: conocé las mejores combinaciones y usalas a tu favor

Las estrategias para aprovechar los efectos de este estampado clásico y chic.

Las colecciones 2018 le dieron protagonismo a un clásico de clásicos: las rayas. Y, en esta nueva vuelta, el desafío es aprovechar su enorme potencial y crear outfits que salgan de lo típico y que le suban la apuesta a un look.

Fuente: glowsly.com

Fuente: glowsly.com

Asociadas históricamente con los trajes masculinos, los conjuntos escolares o deportivos y hasta con las camisetas de los presos; su gran hito es que lograron instalarse en el punto más exclusivo de la moda.

Esta transformación vino de la mano de Coco Chanel cuando, después de la Primera Guerra Mundial, presentó el primer look navy, que estuvo inspirado en los uniformes de los marineros de la costa francesa.

Más cerca en el tiempo, Jean Paul Gaultier tomó la posta e incluyó este motivo geométrico a lo largo de sus 40 años de carrera, posicionándolo como un ítem típico del estilo parisino más chic y ponderado.

Más cerca en el tiempo, Jean Paul Gaultier tomó la posta e incluyó este motivo geométrico a lo largo de sus 40 años de carrera, posicionándolo como un ítem típico del estilo parisino más chic y ponderado.

Repensar sus combinaciones

 ¿Querés exprimir al máximo esta tendencia? Una de las claves será buscar la conjunción justa con otros estampados o con colores o texturas contrastantes. Acá te cuento algunas posibilidades.

 - Con otras rayas. Crearán un aire sofisticado y original. La clave es elegir dos motivos en diferentes escalas –es decir, rayas más anchas o más finas. También será fundamental mantener una armonía en los colores. Se puede partir del tono de la raya y combinarlo con un estampado con tonos complementarios . Además, aplicar el diseño más pequeño en la zona que se quiera disimular, y viceversa. Para un look más moderno, una alternativa es llevarlas con prendas escocesas o Príncipe de Gales.

- Con flores o lunares. La regla indispensable en este caso: que se repitan los colores en ambos géneros para no caer en un efecto demasiado recargado

- Con colores vibrantes. Una prenda a rayas con un tono neutro como base -por ejemplo, azul, negro o gris-, puede formar una buena dupla con otra en la paleta de los ácidos - como el verde lima, el amarillo, el fucsia o un naranja brillante. Será una opción fresca y alegre.

- Con texturas llamativas. Para un equipo nocturno informal, la conjunción con el vinilo, el terciopelo o la piel sintética tendrá un buen resultado.

Efectos ópticos

 Además, será fundamental aplicarlas con astucia. Estos tips pueden servirte como guía.

- Luz verde a las rayas horizontales. La regla más conocida es que las rayas apaisadas ensanchan y que las verticales, estilizan. El concepto es cierto. Aunque, si concuerdan con la contextura corporal y teniendo el cuidado de elongar el resto del cuerpo, las líneas transversales quedarán bien a todas las mujeres. 

- El recurso de una sola línea vertical. Una hilera de botones o un cierre que recorra el largo de un abrigo, una falda o un vestido son buenas alternativas para afinar la figura, ya que la vista, en lugar de centrarse en un punto determinado, recorrerá el cuerpo de arriba hacia abajo.

- En dirección diagonal. Este tipo de diseños también puede ser rendidor. La ventaja es que remarcarán aún más el talle y las curvas. Por eso, hay que elegir cuidadosamente dónde se ubicarán y que tan adheridas al cuerpo estarán.

- No solo se trata de rectas. Los trazados ondulados también tienen sus beneficios. En especial, ayudan a suavizar las formas de los cuerpos rectángulos –con la cintura poco marcada.

Queda buscar la opción más conveniente y aprovechar la versatilidad que ofrece este estampado.

Todo lo que quieres en la vida está fuera de tu zona de confort ¿estás lista?

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Quiero contarte algo que aprendí a los golpes, en el camino de la vida emprendedora te vas a encontrar con obstáculos. Y para avanzar y crecer, no queda otra que sortearlos ¿Estás dispuesta a sentirte incómoda? Sólo aquellas que atravesamos las adversidades somos las que logramos concretar nuestros sueños. Quiero ayudarte a que te animes a salir de tu zona de confort.

 

Si sos estudiante crónica como yo, imagino que tenés tu autor favorito al que le seguís los pasos, haciendo todo lo que sugiere. Quizás hasta te compraste el ebook e hiciste el esfuerzo de aplicar todos los consejos. Sin embargo, todavía sentís que te falta ese último impulso para arrancar y que tu proyecto se convierta en realidad. Sabés que no vas a abandonar porque se trata de lo que te apasiona., pero ¿cómo sostener el impulso y no morir en el intento? Obstáculos y pasión, una ecuación que puede cerrar.

 

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Seamos sinceras: la fórmula perfecta del éxito no existe. No hay plan, programa, curso, coach o gurú que te garantice que vas a triunfar en tu negocio. Con estudiar y leer no alcanza.

 

Lamento ser así de sincera, pero, a veces, es necesario un sacudón para tomar las riendas de la vida. Los cursos y consejos no alcanzan si vos no estás decidida a salir de tu zona de confort. No alcanza con leer la entrada de este blog, es un paso, sí, pero no es suficiente. Y entonces, te preguntarás, ¿qué es suficiente? Suficiente es conectar con es eso que tanto amas hacer, tu pasión. La mejor manera de atravesar los desafíos de emprender, es volver a reconectarte con ese motor de arranque. Para superar la incomodidad, conectate con tu pasión: la fórmula que sí funciona.

¿Sabés cómo podés conectarte y re-conectarte cada vez que lo necesites? Es fácil, recordá QUÉ fue lo que te impulsó a comenzar tu negocio. ¿En QUÉ estabas pensando, o sintiendo cuando decidiste que eso era lo que querías hacer? ¿Cuál fue tu GRAN PORQUÉ? 

Recordartelo hará que vuelvas a conectar co tu PASIÓN, y ahí volverás a encender tu motor.  

Entonces, si realmente estás decidida a emprender, si la conexión con tu pasión es tan fuerte que no querés que nunca se apague, este camino es para vos. Con los desafíos y todos los obstáculos.  Y ahí sí te garantizo que vas a triunfar por tu pasión, tu capacidad y tu perseverancia.

Pasión, obstáculos, perseverancia y compromiso. Los cimientos de tu negocio.

¿Querés ser tu propia personal shopper?

¿Con ganas de renovar tu guardarropas?

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Pero con miedo porque estás harta de comprar prendas y que terminen muertas de risa en tu placard (y con la etiqueta puesta por supuesto…)

¡Me pasó tantas veces!

No hay nada que me fascine más que entrar a un local decidida a comprar. Al traspasar sus puertas un mundo de colores y texturas nuevas aparece ante mí (casi que puedo escuchar el aleluya). Pero te juro que antes de aprender sobre imagen personal, ir de compras era una actividad que me resultaba estresante.

Parada frente a los percheros, todo me parecía divino. Cada prenda era una nueva oportunidad para darle vida a mi aburrido placard. Pero al revisar las prendas, el entusiasmo iba decayendo. No llegaba a imaginarme como podía encajar esa textura conmigo, o cuando podría llegar a usar algo de ese color. Y me asaltaban las ideas: “soy demasiado vieja para esto” o “no tengo donde usarlo” “no sé con qué combinarlo” . Pero me obligaba a continuar el recorrido, diciendome: “seguí mirando, algo que sea justo para vos va a aparecer…” Mi orgullo podía más e insistía. Finalmente encontraba algo, me convencía de que eso era justo lo que quería y me lo llevaba. Misión cumplida. A seguir con la rutina del día. Pero cuando llegaba a casa, el entusiasmo se caía como de un 5to piso. Porque al mirar bien la prenda pensaba (muy para adentro) ¿en qué estaba pensando cuando compré esto…? ¿Cuándo, con qué, cómo me lo voy a poner? Eran tantas las dudas que me atacaban que prefería esconderla al fondo del estante y que muera allí a oscuras despacito.

Si nunca te pasó algo parecido a esto, déjame que me ponga de pie y te de un abrazo. Pero si lo que acabo de describir tiene algo que ver con vos, quiero que me escuches atentamente:

Tengo una fórmula que aplico cada vez que necesito salir a comprar. Es mi testeo de seguridad que repito mientras recorro esos percheros coloridos cuya única función es tentarme a gastar plata.

FORMULA DEL PARA QUÉ - CON QUÉ - CUANDO:

1-    ¿PARA QUÉ lo necesito? ¿Tengo algo similar? Si la respuesta es SÍ, ¿necesita ser renovado? No sabés la cantidad de veces que mis clientas me cuentan todo lo que compraron por el solo hecho de que les pareció lindo. Claro que para responder a esta pregunta es necesario que previamente hayas hecho un diagnóstico de tu guardarropas para determinar que tenés y cuáles son las prendas que te hacen falta. (No te preocupes, al final de este artículo te dejo el link para que te descargues una ficha que te ayudará con eso.)  Revisar lo que tenemos en nuestro placard es algo que deberíamos hacer cada vez que cambiamos de temporada, y con más razón previo a salir a comprar.

2-    ¿CON QUÉ lo voy a combinar? No te dejes llevar por el entusiasmo y compres una prenda por el solo hecho de que te atrae. Es necesario que mientras te la estas probando (por favor, ¡no saltees este paso!), pienses con qué la vas a usar. Ejemplo: si es un pantalón tenés que definir cuál es el estilo del zapato y el taco que mejor le va. Que blusa o remera queda mejor prestando atención al tiro y a la cintura. Y si es de media estación o invierno, que abrigo cierra el conjunto. ¡Y no te olvides de los accesorios! La regla general es que por cada prenda nueva que incorporo, debo poner en circulación 3 prendas que ya tenga.

3-    ¿CUÁNDO lo voy a usar? ¿Es adecuado para mi estilo de vida, para mi tipo de trabajo o para mis actividades regulares?

 

Si encontrás respuestas positivas a cada pregunta, y la prenda está dentro de tu presupuesto entonces, ¡adentro! Y lo que sigue es que una vez que llegues a tu casa efectivamente te la pruebes combinada con eso que pensaste y que le armes por lo menos 1 conjunto más (2 sería ideal) así te asegurás de maximizar tu guardarropas ciento por ciento.

Si te resulta difícil establecer que te hace falta o que tenes en tu guardarropas te invito a que te descargues esta FICHA GRATUITA PARA  LOGRAR UN GUARDARROPAS MAXIMIZADO  e inteligente.

¡Nos vemos la próxima!