Asesoramiento de Imagen: La entrevista inicial con una clienta: los pasos para que sea una venta exitosa.

Estrategias y tips que yo misma probé y comprobé y que te ayudarán a obtener el “sí” más rotundo.

 

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El mail o WhatsApp de una interesada (o de un hombre, cada vez hay más que se permiten este tipo de servicios) llega a vos e inmediatamente ponés en marcha el circuito que manejás de taquito: la respuesta amable, la aclaración a las dudas que llegan desde el otro lado y alguna que otra explicación acerca de tus servicios y tu estilo de trabajo. Pero lo que deberá seguir es la concreción de una fecha para una entrevista de venta . El objetivo será que tu futuro nuevo cliente quede encantado con todo lo que vos tenés para ofrecer.

¿Por donde empezar? ¿Dejar hablar o arremeter con todos tus conocimientos y tips? (ya te veo, tratando de lucirte con todos esos tecnicismos que aprendiste y que marcan tu diferencial)

Algunas, todas u otras dudas similares puede ser que te invadan en la previa a esa cita y que te hagan sentir como en una primera vez, aunque tengas kilómetros ganados en este rubro.  

¿Cuál es el camino a seguir? Cada una hará su recorrido y habrá muchas ocasiones de prueba y error. Pero, si tomás un trayecto más directo, ¡mucho mejor! Por eso, comparto con vos pautas que probé y comprobé y que fui puliendo y mejorando en mis años como asesora.

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Clima despejado y amigable. El ambiente de la entrevista de venta debe ser agradable, que se note que el espacio está cuidado y que sea el ámbito que invite a que la clienta se abra y  cuente qué es lo que la desvela en cuento a su imagen. Una clave: que ella perciba que la estabas esperando o que ese encuentro es importante en tu día. A nadie le gusta ser recibido como en el mostrador de una oficina pública y sentir el más claro “que pase el que sigue”.

 Look para un diez. Sabés todos los tips para una buena imagen. Entonces, ¡a predicar con el ejemplo! Lo mejor: ser auténtica y al mismo tiempo, agregar un poco de astucia para adaptar tu onda al entorno o situación. No será lo mismo un encuentro con una ejecutiva en una oficina de Puerto Madero que un café en Palermo con una millennial que está buscando su primer trabajo. Cualquiera sea la circunstancia, el “no” rotundo lo llevan las prendas con mal calce (que te queden muy chicas o muy grandes), sucias o manchadas o de un color muy alejado a tu paleta. También, el pelo despeinado o con la raíces crecidas o ni una gota de maquilaje en la cara. ¿Te parece muy obvio? Mmmmm… En otro momento te cuento algunos casos perdidos que he conocido. Te aseguro que nunca está de más el consejo.

Romper el hielo. Los primeros minutos pueden ser cruciales para que se genere ese match entre ambas, (Sí, como en Tinder). Tu empatía será sumamente importante y una sonrisa genuina, la mejor aliada. A mi me gusta partir de un sentimiento de agradecimiento hacia ella. El más sencillo “¿cómo estás?” será el mejor punto de partida y la mejor bienvenida. A partir de ahí, a puro tacto y escucha, todo fluirá.

 Silencio en la sala. Es cierto que hay quienes no pueden ponerle un stop a su verborragia. Pero cuando estamos en nuestro rol de asesoras, frenar ese instinto puede ser más que beneficioso. Siempre, siempre, siempre: dejemos espacios para que surjan del otro lado los comentarios, contengamos nuestras palabras para que, luego de la primera frase, ella/él se anime a profundizar más.  No habrá vez en que la otra persona no tenga algo más para contar y es muy lindo que nosotras seamos las artífices de este espacio de apertura. ¡Te lo aseguro!

“¿A qué vino?”  Con sutileza  y sin ir directo al grano, esto es en definitiva lo que necesitamos saber. Que exprese en voz alta aquello que la desvela en cuanto a su imagen y que no se anima a compartir ni con su mejor amiga/o (porque, digamos la verdad, quién se anima a desnudar sus penas, para que después nos las recuerden). En definitiva, cuál es ese fantasma que la acecha cada vez que abre el placard repleto de “nada que ponerse”.

Hay respuestas que debemos obtener sí o sí. Como por ejemplo, qué la motivó al cambio y qué expectativas tiene sobre el servicio de asesoramiento.

También es importante tener en cuenta su momento personal. Todo impulso de cambio viene de una crisis previa, personal o del entorno. Muchas veces la búsqueda tiene que ver con una necesidad de estar a la altura de nuevas circunstancias (por un ascenso laboral o la vuelta al mercado de la soltería) y otras, de las ganas de reinventarse y reencontrarse.

Decir sin decir. Saber leer entre líneas e interpretar lo gestual reportará otro caudal importante de información. Cómo se mueve, los gestos en su rostro o sus tics darán data muy valiosa.

 Tu CV, bien gracias. Para generar una buena entrevista, es necesario que te pongas en pausa y que la atención esté concentrada en tu clienta. Hiciste todos los cursos habidos y por haber, tenés una lista interminable de clientas y el sentido estético que se necesita en este mettier, ¡genial! Pero es el momento de darle el lugar a tu cliente para que cuente qué le pasa y no de sacar a relucir tus diplomas.

Colori que…… De tecnicismos, también mejor no hablar. Y tampoco de mediciones o test supersónicos que determinen el tipo de cuerpo o los tonos más favorecedores. A nadie le importa saber si su tipología es manzana o pera (dicho sea de paso, los nombres no pueden ser menos felices y queda claro que son el eufemismo para señalar dónde están alojadas nuestras redondeces). Lo fundamental es que puedas contarle qué logrará con tu ayuda, que la describas con adjetivos positivos y que hagas visibles sus fortalezas.

¡Maestras ciruela, abstenerse! Todos fuimos al colegio y todos estamos contentos de haberlo terminado. Entonces, ¿quién quisiera contratar el asesoramiento de una profe del siglo pasado? ¿O acaso alguien se puede sentir a gusto si puntualizan sus errores –en vez de focalizar en la dirección hacia el cambio- o recibe un reto por “no pegar” una en la elección de sus outfits o por teñirse el pelo con un color que está peleado con sus recomendados.   O, a esta altura de las circunstancias y en muchos ámbitos de nuestras vidas, ¿no buscamos una mirada de alguien par y que sintonice con nuestras necesidades?

Nuestro rol es el de un mago en reversa que con pases fantásticos y concretos hará aparecer los dones que, por distintas razones, nuestro cliente, mantiene ocultos. Tu rol no será crear. Solo expondrás los propios dones de ella para que se los vuelva a adueñar.

Estoy segura de que estos puntos te ayudarán a lograr una entrevista que se convierta en una venta segura, porque no hay mejor estrategia que la preparación mental y el armado de un clima bien predispuesto para ganar un nuevo y feliz cliente. 

Pero no quiero que esto quede acá,  me gustaría darte todavía más información para que todo salga a la perfección. Quiero regalarte mi Guía de preguntas para la entrevista de ventas con un cliente. Las mismas preguntas que utilizo yo para obtener información valiosa que no solo me permite realizar un servicio de primera, si no que además, me ayuda a cerrar la venta.

¿Te interesa? Si es un ¡Sí! solo tenés que completar el siguiente formulario y de manera instantánea podrás descargarte la guía desde un link. De paso me encantaría que me cuentes cual es tu mayor desafío a la hora de ganar a un nuevo cliente. ¡Te leo!

Flor

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Una buena foto de perfil, el primer paso para potenciar tu proyecto

Por qué es importante prestarle atención y los tips para captar tu mejor perfil.

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Que las redes sociales se volvieron ¡IMPRESCINDIBLES! es a esta altura casi una verdad absoluta. Y lo digo especialmente desde nuestro rol de emprendedoras o profesionales. Porque aportan un poder ilimitado para darnos a conocer, lograr una mejor conexión con clientes o futuros clientes y ofrecer nuestros productos o servicios.

Por eso, mi recomendación es tomarlas en serio y no pasar por alto algunas cuestiones clave. Entre ellas, una buena foto de perfil que, creas o no,  brinda mucha más información de la imaginada. Si no está nítida, no se ve profesional (se nota que es el recorte de una foto grupal o se te ve en bikini o musculosa y tenés un rol corporativo), es oscura, te muestra con un gesto raro o la mirada está vacía, repercutirá en contra de una imagen positiva. ¡Todo lo que transmite se transfiere a tu persona!

Entonces, ¿cuál es la foto ideal? Esto tendrá que ver con lo que quieras resaltar y con tu objetivo laboral (desde un salto en tu trabajo hasta posicionarte como una profesional independiente o lanzarte como emprendedora).

Una vez resuelta esta instancia inicial, ya estarás lista para ponerte en acción. ¿Cómo seguir? Te doy mis recomendaciones.

 Unos días antes de la sesión

-       Definí varios looks con diferentes prendas de arriba -que son las que generalmente se ven- y accesorios en una gama de colores que esté en armonía con tus facciones. Y en el caso de que tengas tu propio negocio, sugiero que estén engamadas con tus colores institucionales.

-       Destiná un tiempo para retocarte el corte y el color de pelo, modelar tus cejas (hay algún otro vello indeseado a la vista?). ¡Todo suma para que te veas radiante!

-       Buscá un fondo que te guste y que refuerce la imagen que quieras dar o sume a tu objetivo. (recomiendo que sea contrastado para que vos y tu ropa destaquen)

-       Ensayá varios ángulos frente al espejo hasta que encuentres el que más te favorezca. Siempre hay un perfil que da mejor que el otro y hasta que no estamos enfocadas por una cámara, no lo sabemos.

Ese día

 -       Dedicá el tiempo necesario a tu producción personal. Por supuesto, es fundamental que el pelo se vea prolijo y arreglado. Otro tip: salvo que seas una maquilladora profesional y que tengas como objetivo mostrar nuevas tendencias, lo mejor será optar por un makeup suave y con colores acordes a tu propia paleta.

-       Prestá mucha atención a la luz y los objetos incluidos en el cuadro de la foto. Lo mejor es que el entorno se vea lo más despejado posible para que la atención quede centrada en vos.

-       Hacé foco en los detalles. Te aseguro que aquello que quizás no notes con tu vista, la cámara lo captará.

-       Generá el clima más distendido posible. La buena música ayudará a que te sueltes, te dispongas a jugar y te sientas modelo por un rato.

¿Lista para el click? ¡Animate!

Mi propuesta

Para que obtengas las imágenes que buscás, te ofrecezco junto a un equipo de increíbles profesionales un servicio integral de fotografía con asesoramiento de imagen, estilo y maquillaje.

 ¿De qué se trata? 

En un encuentro inicial, charlamos y diseñamos vos y yo la estética y los valores que quieras transmitir.

Luego, haremos una producción fotográfica de tres horas, en un espacio confortable y ameno.

Una vez listo el material -editado de acuerdo a los tamaños solicitados-, crearemos un acceso a un link privado para que puedas descargarlo en formato digital.

En mi rol de asesora y experta en imagen personal y con la experiencia de Connie Moreno como maquilladora, y Andre Romero y Paulina Valdes como fotógrafas, nos ponemos a tu disposición para que tengas las fotos de TU MEJOR PERFIL.

Si querés saber un poco más sobre nuestro trabajo, te invito a que veas más aquí. 

Prenda acento, para darle una marca personal a un look

Las claves para aprovechar al máximo este recurso que realza y puede darle más fuerza a un look.

 

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Muchos de los looks que NO pasan inadvertidos y quedan grabados en la memoria fashionista tienen un elemento diferenciador: el uso de una prenda acento.

¿De qué se trata este recurso? Ni más ni menos que de la incorporación de un ítem que se destaque y le dé una vueltita a un conjunto, realce un equipo básico o haga que la mirada del otro se centre justo donde buscamos y queremos.

Hay muchas opciones que cumplen esta misión. Una camisa extra large o un kimono hasta los pies, una chaqueta de una textura arreglada o con un estampado único, un pañuelo de un tono llamativo, un abrigo de cuero con una tipología moderna, un top con transparencias, un pant baggie o una falda ancha, son buenas alternativas.

El requisito es que contrasten o complementen el resto de la vestimenta. Por lo general, prendas básicas o neutras, que piden una cuota adicional de diseño y creatividad.

Sus ventajas

Las razones para implementar la prenda acento son variadas. Estas son algunas de ellas.

-      Aportan personalidad a la forma de vestir.

-      Permiten mostrar y remarcar una determinada impronta.

-      Pueden generar el pie para una conversación. (ideal para fomentar ciertos acercamientos…)

-      Suman originalidad y brindan la posibilidad de mostrarse como alguien que se anima a más con respecto a su imagen. Lo cual puede ser leído como un signo de mayor confianza o seguridad personal. Porque, desde ya, no generará el mismo impacto llegar a una reunión de trabajo con un trajecito negro (ya de escribirlo me resulta aburrido… no te parece?), que quebrar esa monotonía con una última prenda en un tono shocking.

-      Maximizan los equipos. Un ejemplo: el mismo conjunto de pantalón y un top en tono neutro se verá totalmente diferente con una campera con brillos o con una chaqueta de cuero de color, tan de moda este año.

-      Permiten resolver rápidamente varias opciones de vestuario. Esto puede ser una salvación para alguien con una agenda cargada de eventos y presentaciones y que necesita tener a mano conjuntos muy diferentes entre sí.

Incorporan una dosis de tendencia (si los elegís bien, claro está).  

Fórmulas de uso

Para elegirlas con éxito, existen varias cuestiones fundamentales.

-      Una de ellas será aplicarlas sobre la zona del cuerpo que la persona perciba como punto fuerte o quiera resaltar. Aunque sea más fácil pensarlas para el tren superior; un pantalón o una falda llamativos pueden cumplir a la perfección este rol. 

-      También pueden seleccionarse de acuerdo a la ocasión. Para la noche, algo de brillo, piel sintética o un diseño más sexy serán propuestas acertadas; y si se busca renovar los outfits corporativos o laborales sin salir de lo establecido, la incorporación del color será bienvenida.

-      Los ítems de temporada son otra brújula posible. La selección 2018: tapados oversized, camperas metalizadas, jeans con piedras o perlas bordadas, baggies de cuero, boinas o sombreros.

 

La idea, en cualquier caso, es que la prenda acento tenga la jerarquía de un accesorio, que sirva como un detalle o un punto de atención disruptivo.

 

Tendencias que vienen, siguen o se van: para guardar o comprar con acierto

Los ítems que conviene tener en la mira en el momento del cambio de guardarropas o para elegir una prenda larga duración.

Los imprescindibles de este otoño invierno serán los abrigos XL, el calzado cómodo, y las líneas deportivas. Yo me prendo en todas!  ph: Pinterest

Los imprescindibles de este otoño invierno serán los abrigos XL, el calzado cómodo, y las líneas deportivas. Yo me prendo en todas!

ph: Pinterest

 

Una prenda o un accesorio con diseño clásico -de buena calidad y que, además, nos haga sentir a gusto y nos permita resolver el vestuario en distintas ocasiones- merece ser conservada de una temporada a otra y considerada para el “sí” a una compra.

Pero estas no son las únicas candidatas a integrar el plantel estable del guardarropa. Algunas tendencias tienen aspiraciones a una larga permanencia y hay modas estrenadas afuera que cuentan con las apuestas a favor para desembarcar acá en los próximos meses.

 

¿Cuáles son estas opciones?  En esta nota te doy mis sugerencias.

 

Lo que sigue

Colores metalizados. Plateados, cobrizos, o en tonos shocking, dan el detalle innovador en 2018 y prometen seguir en la misma línea el año próximo. La diferencia: además de llevarse con el resto del outfit liso y en la paleta de los neutros el año próximo se verán con otras estampas.

Zapatillas para looks urbanos. Los modelos en blanco y líneas depuradas compartirán el protagonismo con las ugly sneakers -de suela inyectada y bien deportivas. La propuesta es usarlas con faldas midi, pantalones rayados, Príncipe de Gales y hasta con tailleurs.

Estampados clásicos. El Príncipe de Gales, el cuadrillé y los escoceses salieron del olvido y prometen mantenerse vigentes. La clave de este revival es quitarles la imagen demasiado seria y acartonada. La superposición de varios motivos (siempre que lleven los mismos colores), las prendas con tipologías que salgan de lo típico y la dupla con opciones informales serán buenas guías para lograrlo.

Jean + Jean. El total denim sigue vigente. Con prendas en distintos lavados y otras con recortes en otra textura.

 

Lo que viene

  •  El pelo y el makeup ochentosos. Los peinados con extra volumen y jopos junto con los labios en colores intensos, ojos con mucha máscara de pestañas y sombreados marcados serán parte de los próximos looks.
  • Todo XL. La onda Uniqlo –con las camperas soft, ultra livianas y al cuerpo- quedará en el olvido y le dejará el paso a sus opuestos: los abrigos y tapados oversized. El secreto para un buen equilibrio: llevarlos con el resto de las prendas más ceñidas y entalladas.
  • Todo con hombreras. Otro revival de los 80, aunque con una estética más sutil y delicada. Estarán presentes en blazers, suéters y remeras. La ventaja: ayudan a disimular los hombros caídos o la espalda muy angosta.

Lo que se va

-      Los collares grandes a la base y los chokers o gargantillas. (los cambiamos por aros grandes)

-      Las bocas brillantes (volvemos a los tonos mates)

-      Las carteras inmensas y sin forma.

-       Las plataformas y el taco chino.

 

A la hora de hacer el cambio de la ropa de temporada recordá este check list y guardá solo aquello que sabés que vas a aprovechar el año que viene. El resto...bye bye!

Mitos y conceptos que van en contra de una imagen laboral positiva.  

Lograr un buen look laboral tiene sus secretos y muchas veces, por más esmero y tiempo de producción, el resultado no queda a la altura de las circunstancias y se desaprovecha una oportunidad valiosa para proyectar una marca personal positiva e impactante.   

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Una de las razones posibles de esto: tomar como verdades absolutas ideas ya descartadas o suposiciones erradas.

Para que no suceda, en esta nota te cuento cinco mitos muy instalados que conviene dejar de lado y te doy algunos tips para hacer una elección mucho más favorecedora.

1.  El negro siempre queda bien

Es cierto: asegura formalidad, brinda una cuota de elegancia y tiene su costado versátil. Además, si el color se nota pleno –sin un dejo desteñido o arratonado- disimulará una prenda con un corte no tan impecable o de calidad dudosa.

De todas maneras, no por estos atributos, tiene  vía libre ilimitada. En algunas situaciones, un outfit de este tono o la costumbre de vestir siempre en total black puede estar asociado con la falta de creatividad, poca preocupación por el cuidado personal y hasta inferir un estado de ánimo negativo. Por otro parte, a las mujeres con la piel muy pálida o el pelo rubio ceniza las hará ver muy deslucidas.

Otro punto es que, contrariamente a lo que se cree, no va bien con todos los colores. Conjuga perfecto con blanco, rojo o amarillo, y queda súper elegante con azul Klein, marrón rojizo y suela. En cambio, no forma una buena dupla con los pasteles y grises.

Entonces, ¿cuál es la regla para acertar? Reservarlo para ambientes formales y para la noche.

Las opciones para reemplazarlo: el carbón, el borgoña, el azul marino o Francia y el marrón suela. Son alternativas más descontracturadas y al mismo tiempo, adecuadas para el mundo corporate.

2. El trajecito no pierde vigencia

La realidad es que los códigos de vestimenta cambiaron y ya no hace falta llevar una prenda tan formal y acartonada. Las tipologías clásicas, por otra parte, pueden dar una estética rígida, aburrida o desactualizada.

Los sustitutos más actuales: las chaquetas sin solapas y los blazers oversized. También pueden resultar apropiadas las faldas midi, los pantalones tiro alto o las polleras tubo combinadas con remeras sueltas o los vestidos a la pantorrilla.

3.  Mejor pecar de clásica que de muy jugada. Cada ámbito de trabajo tiene sus reglas y en ciertos espacios la formalidad absoluta puede estar ausente. Por eso, un estilo neutro o net no necesariamente serán buenas opciones. Algunos ejemplos: en una agencia de publicidad, una consultora de relaciones públicas o una empresa relacionada con el diseño o la moda, un poco de excentricidad estará bien visto. Mientras que en un marco más tradicional, como un estudio de abogados o un entorno político, las prendas de temporada o más sexy no serán adecuadas.

La clave para lograr el equilibrio justo: armar los outfits de acuerdo a las características de determinado lugar que conjuguen un poco de ambos mundos.

4.   Pensar que todo vale en la vestimenta para la oficina

Nadie puede negarlo: las corporaciones son cada vez más informales y la ropa, mucho más flexible. Pero esto no implica que todas las prendas del guardarropa sean todoterreno.

Si de todas maneras se busca un perfil casual, una estrategia conveniente será elegir únicamente un ítem de moda dentro del conjunto. Algunas combinaciones: un jean con roturas y zapatos más formales o de taco; o una remera de algodón básica con un pantalón o falda de una tela con buena caída o brillosa.

Los “no” rotundos: a las prendas que son aptas para la noche, demasiado ajustadas, con transparencias o que dejan ver la ropa interior, las musculosas, los tacos muy altos y el maquillaje estridente.

5.  Pensar que los looks laborales tienen que ser poco personales. 

La vestimenta es un poderoso elemento de comunicación no verbal. Entonces, ¿por qué desaprovechar este mensaje?  

¿Cuáles son los detalles para potenciar un sello personal único? Los accesorios, la forma de llevar el pelo, las combinaciones únicas de colores o aquellas particularidades que al usarlas con frecuencia definan un estilo.

Una pregunta que ayudará a encontrar un rumbo: ¿Qué querés que recuerden o digan de vos cuando ya no estés en la sala?

Diseños a rayas: conocé las mejores combinaciones y usalas a tu favor

Las estrategias para aprovechar los efectos de este estampado clásico y chic.

Las colecciones 2018 le dieron protagonismo a un clásico de clásicos: las rayas. Y, en esta nueva vuelta, el desafío es aprovechar su enorme potencial y crear outfits que salgan de lo típico y que le suban la apuesta a un look.

Fuente: glowsly.com

Fuente: glowsly.com

Asociadas históricamente con los trajes masculinos, los conjuntos escolares o deportivos y hasta con las camisetas de los presos; su gran hito es que lograron instalarse en el punto más exclusivo de la moda.

Esta transformación vino de la mano de Coco Chanel cuando, después de la Primera Guerra Mundial, presentó el primer look navy, que estuvo inspirado en los uniformes de los marineros de la costa francesa.

Más cerca en el tiempo, Jean Paul Gaultier tomó la posta e incluyó este motivo geométrico a lo largo de sus 40 años de carrera, posicionándolo como un ítem típico del estilo parisino más chic y ponderado.

Más cerca en el tiempo, Jean Paul Gaultier tomó la posta e incluyó este motivo geométrico a lo largo de sus 40 años de carrera, posicionándolo como un ítem típico del estilo parisino más chic y ponderado.

Repensar sus combinaciones

 ¿Querés exprimir al máximo esta tendencia? Una de las claves será buscar la conjunción justa con otros estampados o con colores o texturas contrastantes. Acá te cuento algunas posibilidades.

 - Con otras rayas. Crearán un aire sofisticado y original. La clave es elegir dos motivos en diferentes escalas –es decir, rayas más anchas o más finas. También será fundamental mantener una armonía en los colores. Se puede partir del tono de la raya y combinarlo con un estampado con tonos complementarios . Además, aplicar el diseño más pequeño en la zona que se quiera disimular, y viceversa. Para un look más moderno, una alternativa es llevarlas con prendas escocesas o Príncipe de Gales.

- Con flores o lunares. La regla indispensable en este caso: que se repitan los colores en ambos géneros para no caer en un efecto demasiado recargado

- Con colores vibrantes. Una prenda a rayas con un tono neutro como base -por ejemplo, azul, negro o gris-, puede formar una buena dupla con otra en la paleta de los ácidos - como el verde lima, el amarillo, el fucsia o un naranja brillante. Será una opción fresca y alegre.

- Con texturas llamativas. Para un equipo nocturno informal, la conjunción con el vinilo, el terciopelo o la piel sintética tendrá un buen resultado.

Efectos ópticos

 Además, será fundamental aplicarlas con astucia. Estos tips pueden servirte como guía.

- Luz verde a las rayas horizontales. La regla más conocida es que las rayas apaisadas ensanchan y que las verticales, estilizan. El concepto es cierto. Aunque, si concuerdan con la contextura corporal y teniendo el cuidado de elongar el resto del cuerpo, las líneas transversales quedarán bien a todas las mujeres. 

- El recurso de una sola línea vertical. Una hilera de botones o un cierre que recorra el largo de un abrigo, una falda o un vestido son buenas alternativas para afinar la figura, ya que la vista, en lugar de centrarse en un punto determinado, recorrerá el cuerpo de arriba hacia abajo.

- En dirección diagonal. Este tipo de diseños también puede ser rendidor. La ventaja es que remarcarán aún más el talle y las curvas. Por eso, hay que elegir cuidadosamente dónde se ubicarán y que tan adheridas al cuerpo estarán.

- No solo se trata de rectas. Los trazados ondulados también tienen sus beneficios. En especial, ayudan a suavizar las formas de los cuerpos rectángulos –con la cintura poco marcada.

Queda buscar la opción más conveniente y aprovechar la versatilidad que ofrece este estampado.